Ahora con la llegada de la Semana Santa, vuelven a nuestras mesas recetas de siempre, sabores que nunca se han ido de nuestro entorno, referencias que van muy unidas a este tiempo. Una de ellas es, sin duda, el bacalao; parte esencial de la gastronomía en España en esta época del año. El bacalao tradicional noruego ha sido durante siglos la única alternativa a la carne en las zonas alejadas del litoral. Por ello de la combinación del pescado noruego y la creatividad española ha nacido un increíble recetario de Cuaresma y Semana Santa que ha llegado hasta nuestro días.

 

UNA RELACIÓN HISTÓRICA

La excelente relación entre España y Noruega data de siglos y viene arropada por claras razones gastronómicas, y más concretamente al bacalao. Gracias a su curación en sal, este bacalao podía viajar y conservarse a temperatura ambiente. Capturado por los pescadores noruegos, sometido al único tratamiento del frío, el agua, el tiempo y la sal, los mejores Gadus Morhua han sido los únicos que han salido al mundo con la etiqueta de bacalao noruego tradicional. Los primeros bacalaos llegaron a España, desde Noruega, hace más de tres siglos, a bordo del primer barco que zarpó, en 1692, con nuestro país como primer punto de amarre. Comenzó entonces a fraguarse una sólida relación bilateral entre España y Noruega, construida sobre este producto. Esto explica que en Kristiansund, el gran puerto bacaladero noruego, el plato regional siga siendo el “Bacalao Vizcaína”, como les enseñaron a prepararlo nuestros marineros en el siglo XVIII. El no necesitar una cadena de frío ha representado una ventaja que le ha abierto las alacenas de toda nuestra geografía.

 

DECENAS DE RECETAS CON EL BACALAO NORUEGO

Una vez desalado, el bacalao tradicional noruego ya estaba listo para protagonizar mil y una recetas. Sus lascas han maridado muy bien con el aceite de oliva, el ajo, las especias, las patatas, los pimientos, la cebolla o el tomate. Unas recetas que, por su excelencia gastronómica, han vencido al paso del tiempo. Buena prueba de ello es que, cada año, con la llegada de la Semana Santa, vuelven los potajes, los soldaditos de Pavía, las llaunas, las vizcaínas, las gallegas, las riojanas, o el bacalao al pil pil. Para cualquier receta, tradicional o de vanguardia, es imprescindible realizar bien el proceso de desalado. Hay que calcular 24 horas por cada centímetro de grosor de la pieza, cambiar el agua tres veces al día y mantenerlo en la nevera son los tres sencillos pasos que necesita este producto para triunfar en nuestra cocina. Tras la rehidratación, deja de ser una salazón para ser un pescado fresco. Con un sabor intenso, que nace de su proceso de curación en sal, y su textura inconfundible nos harán disfrutar si lo respetamos a la hora de cocinarlo. Al horno, a la plancha, guisado, rebozado, frito… Cada uno de los cortes del bacalao tradicional noruego nos abre un mundo de posibilidades en la cocina como lo demuestra nuestro recetario más tradicional más novedoso.

 

ALGUNAS DE LAS RECETAS DEL BACALAO NORUEGO TRADICIONAL

 

 

Fotografías: cedidas por NORGE. Productos del mar de noruega.

Consultar las recetas en www.bacalaodenoruega.es

 

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