GINGERBOY es uno de los restaurantes tailandeses pioneros en Madrid. Un espacio con comida a domicilio y take away . Autenticidad plena. Sabores fieles al origen. Una materia prima muy buena con un packaging muy cuidado; y siempre con un servicio rápido y eficaz. Todos los detalles mimados al máximo para disfrutar de una gastronomía exótica sin salir de casa. Curry, arroz frito, bienmesabe thai, kebab o tallarines. Recetas de verdad y sin adaptaciones. Propuestas con sello asiático en las que se fusionan las culturas europeas y orientales, recuperando los sensaciones de siempre con un toque original. GINGERBOY engancha y enamora. Es un lugar donde se siente de verdad la creatividad, la luminosidad y la alegría de la gastronomía tailandesa.

 

DESTINO OBLIGADO DE LA RUTA ASIÁTICA MADRILEÑA

La filosofía de GINGERBOY se saborea y se disfruta. Este espacio de cocina thai fusión lleva 7 años elaborando platos para llevar. En este tiempo, la calidad y el cariño en cada bocado lo sitúan como uno de los indispensables en la ruta asiática que se va trazando en Madrid. Ron Zohar es el alma de este proyecto: “Queremos ofrecer a nuestros clientes calidad y diseño. La primera parte se siente y saborea en cada uno de los platos. La segunda se traduce en un packaging muy cuidado”. Los característicos envases de GINGERBOY van más allá del diseño: “Son cajas que aguantan muy bien el calor, lo que permite que el producto llegue en perfectas condiciones a casa, donde nuestros clientes pueden saborearlo en su máximo esplendor”. Paladares exigentes, que conocen y aprecian la gastronomía tailandesa. Son los que siempre repiten en este take away que se afianza entre una oferta cada vez más extensa: “El proyecto nace pensando en toda la gente que ha viajado a Asia, ha disfrutado de su variada gastronomía y cuando vuelven a España la echan de menos. Ahora pueden degustar esa cocina sin salir de casa”. Ron conoce muy bien esta cocina que triunfa en Madrid: “He estado viviendo en Tailandia y he podido vivir de cerca su cultura gastronómica. Por eso quería traer la comida auténtica que se disfruta en este país”.

 

UNA GATRONOMÍA QUE ENTUSIASMA

El formato de la carta es práctico. Cómodo. Para tener en la oficina o colgado en el frigorífico. “Nuestros clientes pueden hacer su pedidos por teléfono y también on line con la garantía de que siempre llegamos a tiempo. De hecho, preparamos la comida cuando nos llaman por teléfono. En ese sentido funcionamos como un restaurante. Es fundamental si queremos ofrecer un almuerzo o cena en su punto. Por eso, para GINGERBOY los tiempos de entrega a domicilio son fundamentales;  oscilan entre los 25 y 45 minutos”. El paquete que llega a casa es  “una comida honesta con una materia prima suprema. Platos muy nutritivos, creados con una gran variedad de verdura. Y por supuesto, saludables, de hecho, hasta nuestras salsas son caseras”. Tallarines, pescado, carne, ensaladas y arroz. Y por supuesto, los entrantes. Es la base de este proyecto tailandés, donde encontramos tantos imprescindibles que hay que repetir una y otra vez: “La sopa de tomate y coco tiene muchos fans. La elaboramos con jengibre y chile. También la Tom Yam que es agri-picante con langostinos y nuestro caldo natural. Entre las novedades tenemos la de leche de coco y pollo”. Hay que probar “nuestros rollitos de primavera con encurtido casero vegetal y salsa firecracker. Muy buena acogida tienen los vietnamitas de langostinos y mango que servimos fríos. Y para abrir boca, siempre recomendamos las croquetas Thai de setas con mayonesa de chile para mojar; es una fusión entre la técnica española y lo sabores asiáticos que enamoran”.  Los fish finger se dejan querer en la carta: “Son de bacalao y langostinos. Están deliciosos, como la salsa con la que los acompañamos. Entre las novedades, hemos apostado por los buñuelos de batata con salsa de chile y lima”. El arroz frito taiwanés aparece con mucha frecuencia en los pedidos. “Lo cocinamos con aguja de cerdo, langostinos y barbacoa taiwanesa. También nuestros currys tienen sus incondicionales, como Laksa curry que es un curry suave de Malasia con leche de coco y verdura. Se puede acompañar de pollo, lomo de buey, langostinos y tofu”.

 

PESCAÍTO FRITO THAI

El grueso de la carta ofrece unos pescados cuyas recetas fusionadas atraen a los paladares más exquisitos. “El BienMeSabe Thai es una versión nuestra del clásico pescaíto frito. Una fusión muy original de la que disfrutan nuestros clientes al máximo. Sugerimos también los chipirones salteados con verdura, salsa oelek y vino chino de arroz”. Los tallarines Pad Thai están de moda en este acogedor local: “Los preparamos salteados con brotes de soja, huevo, tamarindo, cacahuete, cilantro y lima. Mucho éxito tienen los Singapour noodles; tallarines de trigo salteados con soja, sake, mirin y una elección de proteína. Una sugerencia muy atractiva y personalísima que permite a los clientes crear su propio plato. Los ofrecemos con pollo, lomo de buey, langostinos y tofu”. Son muchos los que se decantan por las carnes de GINGERBOY: “Nuestras costillas Hot Sweet & Lemon en adobo secreto con lemon grass y acompañadas de patatas rústicas están deliciosas.  Otro de los más demandados es el kebab de cordero aliñado al estilo mediterráneo con salsa israelí y tahín. Este plato es un guiño a mi tierra. Supone un recuerdo a mis orígenes, ya que yo soy de Israel”.  Todo un recorrido gastronómico que se completa con los menús que ofrecen a mediodía de martes a viernes. “Además, todas las noches y fines de semana, contamos con propuestas fuera de carta. Se trata de nuestros Especiales elaborados por el chef que consiguen sorprender a los paladares más exigentes y a nuestros más incondicionales”.

 

EL CARISMA DE LO AUTÉNTICO

Platos muy honestos que resultan perfectos para acompañar con cualquiera de sus cervezas asiáticas: “Nos hemos decantado por Singha, Tsingtao y Asahi”. Una selección muy precisa que se completa con algunas clásicas españolas. Para los amantes del vino, “Proponemos la fabulosa Garnacha Salvaje o el excelente Arindo, de Rueda”. Para que esta experiencia sea redonda, “Recomendamos terminar con nuestros postres caseros.  Nuestra más querida es la panacotta de maracuyá con frutos rojos. La tarta de zanahoria es una auténtica joya. Se trata de una receta secreta con  especias, nueces y glaseado de queso crema y lima. Por último, acabamos de incorporar el arroz con mango y coco”, y es que el postre con mayúsculas en Tailandia no podía faltar en GINGERBOY. En definitiva sabores muy divertidos. Originales. Con carisma y muy auténticos de los que también se puede disfrutar en un espacio muy coqueto con limas, cilantro y chile pintados en las paredes. GINGERBOY se afianza en Madrid con una propuesta diferente y sugerente. Un espacio que se ha convertido en un verdadero referente de la cocina tailandesa de calidad.

 

GALERÍA

 

Fotografía de Borja Gómez

GINGERBOY

C/ Murillo, nº1. Junto a Plaza de Olavide

28010 MADRID

Phone: 91.594.31.94

Horario: M-S 13:00 a 16:00 / 20:00 a 00:00/ D. 13:00 a 16:00/ 20:00 a 23:00

Ticket medio: 20 euros/ Menú mediodía 12 euros

www.gingerboy.es

 

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