LÚBORA es creatividad. Cocina armónica donde la imaginación es esencial. Audacia en estado puro. Un proyecto sabroso y equilibrado. Tres Menús Degustación con la etiqueta de sorpresa. Una propuesta aventurera y al mismo tiempo sólida. Propuestas que no vienen en carta, pero que sugieren calidad y solvencia. En LÚBORA se disfruta siempre. La clave está en dejarse llevar por las propuestas de cada día. Siempre a ritmo de mercado. Siempre con la temporada como referencia.

 

UN PROYECTO EN POSITIVA EVOLUCIÓN

LÚBORA nacía hace ya tres años. Un bistró gastronómico situado cerca del Santiago Bernabéu. Una ilusión personal de Raúl Harillo. El chef creador y propietario de LÚBORA -con una excelente carrera de formación y profesional- que tiene como socio e impulsor al -también- chef José Carlos Ruiz. Un gran apuesta que con el paso del tiempo se ha ido asentando. «Nuestros clientes han entendido muy bien en que consiste nuestra oferta. Y se ha creado una complicidad muy saludable. Saben a lo que vienen. Confían en nosotros. Y lo cierto, es que se van muy satisfechos. En LÚBORA salen siempre contentos con nuestra cocina. Y con la aventura que planteamos con nuestros diferentes Menús Degustación». La cocina de LÚBORA nos conduce a una propuesta impecable. Producto de primera. Elaboraciones muy cuidadas. Contrastes ciertamente llamativos y equilibrados. Una búsqueda constante de la tradición y de la modernidad. De lo propio y de lo viajero. De lo reconocible y de lo novedoso. Una cocina que apuesta por llevar a cada comensal a un mundo nuevo donde se disfruta de principio a fin. En LÚBORA no se conocen los clichés. No hay nada que pueda resultar repetitivo. Cada visita a LÚBORA significa descubrir una sinfonía de sabores y de aromas que siempre sorprenden. En LÚBORA se vive la gastronomía en primera persona. Sin matices. Con plenitud. Y de forma accesible para todos.

 

UNA COCINA DE SABORES FAMILIARES CON AIRES VIAJEROS

Los tres Menús Degustación de LÚBORA siempre sorprenden. Por algo llevan el sello de sorpresa. Tres Menús Degustación que  sugieren seis pasos en el Corto; ocho pasos en el Medio y diez pasos en el Largo. Además, encontramos el Menú Origen que reúne los platos que durante estos años se han consolidado como platos estrella. Muy especialmente la chuleta de vacuno mayor a la parrilla. «Los Menús están elaborados siempre con producto de temporada. Van cambiando según viene el mercado. Y desde luego, cuando un cliente repite siempre buscamos propuestas que no haya probado antes».  Así por la mesa, siempre atentos a la mejor materia prima del momento, aparecen sugerencias como «un delicioso ceviche de gambón con sisho sobre crujiente de gambas. Sabroso el Desierto de foie micuit. Increíbles las orejitas de cochinillo confitadas y crujientes con chimichurri. Maravillosa la ensaladilla rusa con ventresca y mojama de atún. Y por supuesto, los callos picantitos  con mucho morro que han sido calificados como los mejores de Madrid en el último concurso de callos de la ciudad». En LÚBORA hay más cosas como «el guiso de garbanzos con langostinos al ajillo; la coca  crujiente de paté de perdiz;  el tartar de atún con alioli, trufas y huevas de tobiko; las cocotxas de bacalao; la corvina al horno; el Siumai de secreto ibérico o el jarrete de ternera». En los postres hay algunos que son sencillamente exquisitos y obligados como «la leche con galletas o la tarta de manzana». Además, hay que hablar del mencionado Menú Origen. En él se recogen los platos más emblemáticos de LÚBORA como son: «El tomate de temporada al aceite ahumado de encina; la ensaladilla rusa con ventresca y mojama de atún rojo; el guiso de garbanzos con langostinos al Jerez y bilbaína, la chuleta de vacuno mayor a la parrilla y la leche con galletas». Una buena oportunidad para disfrutar de referencias imprescindibles de este precioso bistró gastronómico

 

CADA DETALLE TIENE UNA RAZÓN DE SER

La barra de LÚBORA es también un pequeño tesoro de buena cocina. Zona agradable de picoteo con sugerencias como «las croquetas, las orejas de cochinillo, la ensaladilla rusa, los callos, el salmorejo y nieve de queso de cabra, la ensalada de sardinas y pesto o la coca LÚBORA». Un espacio luminoso, ágil y divertido. En LÚBORA -sin duda- uno de los pilares del proyecto es la bodega. Raúl es un apasionado de los vinos -es también sumiller– y eso se nota en una carta de vinos muy bien elegida. Unas 40 etiquetas donde se nota la mano de la sabiduría. Vinos de bodegas de pequeños productos que rompen el típico circuito conocido por todos. Además, se percibe una pasión por los vinos del Marco de Jerez, por el champagne y por los vinos dulces. Sin olvidarnos de algunas referencias internacionales. En LÚBORA se cuida mucho cada detalle. Decoración cálida. Propuesta cercana. Vajilla especial. Todo es muy agradable. Todo está pensado para disfrutar de una cocina cuidada al máximo. ¿El nombre?  Raúl nos explica el origen del nombre: “Para el restaurante queríamos un nombre que no significase nada y que sonase bien, se nos ocurrió juntar los nombres de nuestras dos perras: Lúa y Bora. Y a partir de ahí decidimos decorar el local con sus fotos. También salió de esta idea el logotipo». LÚBORA un espacio donde la cocina adquiere toda la dimensión. Entre la tradición y la creatividad. En el lugar adecuado.

 

 

GALERÍA

 

Fotografía de Borja Gómez

LÚBORA

C/ Edgar Neville nº39

28020 MADRID

Phone: 911261650

Horario: M-J 12:30 a 23:30/ V-S 12:30 a 0.30

Precio: Corto: 36 euros/ Medio: 45 euros/ Largo: 55 pasos/ Orígen: 42 euros

www.lubora.com

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