MAMA CAMPO es un remanso de tranquilidad. Gastronomía de calidad elaborada plenamente con productos ecológicos. Mimo en todos los detalles. Elección personalizada de cada productor que hacen de la carta una propuesta con nombre y apellidos. Todo tiene origen conocido y certificado. Trazabilidad y sostenibilidad. Dos principios esenciales en MAMA CAMPO donde la coherencia forma parte de cada elaboración. Sabor. Producto. Recetas muy pensadas. Equilibrio. Han sido pioneros en una apuesta ecológica en un restaurante. Un carácter que han sabido mantener en el tiempo. Siempre buscando posibilidades nuevas. Siempre avanzando en propuestas. MAMA CAMPO es vital y alegre. Sabrosa cocina donde se respira muy buen rollo. Abierto a todos. Todos están como en casa en un entorno con un encanto muy especial. 

 

SENSIBILIDAD POR LO SALUDABLE

MAMA CAMPO es un espacio adelantado a su tiempo. Una propuesta ecológica que nació en 2014 cuando todo lo ecológico “estaba lleno de prejuicios”. Desde entonces han sabido con pedagogía, calidad, producto de primera y cercanía con cada cliente “explicar que esta propuesta esta pensada para todos”. Nacho Aparicio y David Yllera son los impulsores de MAMA CAMPO. Un espacio con personalidad situada en la parisina Plaza de Olavide. Nacho y David han visto como una idea que nació como algo rompedor se ha convertido en un proyecto de éxito. “Nosotros éramos consumidores de producto ecológico, pero teniamos muchas dificultades para encontrarlo. Por lo que decidimos lanzarnos a una iniciativa, que inicialmente tenia otro diseño. Era algo que habíamos visto en Londres: un supermercado ecológico de barrio con un espacio de restauración. Al final, el tiempo nos ha ido conduciendo hacia otras posibilidades. Y ahora MAMA CAMPO es un restaurante ecológico, además tenemos la cantina donde es la misma oferta con raciones y menú del día”. Lo cierto es que en estos cuatro años las cosas han cambido mucho “y ahora encontramos una gran sensibilidad por lo saludable. Y nuestros clientes vienen buscando ese producto y una cocina donde todo sea ecológico”.  

 

ECOLÓGICO Y ABIERTO A TODOS

En MAMA CAMPO son muy conscientes del proyecto que ofrecen. “Somos un restaurante abierto a todos. Donde un vegano o un vegetariano está cómodo, pero también cualquier otro cliente que quiera comer otros productos como la carne o el pescado. Desde el principio hemos querido romper esas etiquetas falsas que tenía todo lo ecológico. En MAMA CAMPO tenemos precios asequibles. Hemos cuidado mucho el diseño siempre con propuestas recicladas. Todo el mundo se siente bien y encuentra lo que busca”. MAMA CAMPO es en definitiva “un restaurante ecológico y donde se encuentra una cocina asequible, digestiva y elaborada con muy buenos ingredientes”. En MAMA CAMPO “somos ecológicos por origen; por respeto al medio ambiente; por respeto al medio rural; queremos fomentar la vida en los pueblos”. El día a día se vive con naturalidad, pero nos recuerdan que al inicio estuvieron un año “buscando a los productores. Uno a uno, conociendo personalmente a todos lo que enviaban sus propuestas, probando cada sugerencia. Un trabajo imprescindible y que nos ha servido para que en MAMA CAMPO todo sea -en efecto- 100% ecológico, que es nuestra seña de identidad”. Y así en la carta hay un recuerdo para cada uno de ellos: “Las gallinas de Celia; la ternera Avileña que cría Marina; las setas de Julio; los lácteos de Juan José; los ahumados de Jorge o las legumbres de Amancia y de Cristina. Y el pan nos lo traen de Panic”.  

 

TEMPORALIDAD EN UNA CARTA DINÁMICA Y SABROSA

La carta de MAMA CAMPO está pensada con un claro protagonismo del producto de temporada. “Es una carta estacional donde el producto entra a su tiempo. Somos muy fieles a cada momento del año. Es algo esencial”. En todo caso durante estos años ya hay algunas sugerencias intocables “como puede ser la tarta de queso que está desde el primer día y que es un plato absolutamente imprescindible”. Hay más cosas, de esas que son seña de la casa “como las carrilleras de cerdo guisadas con puré de piel de limón; la tortilla a medias con ajetes y cecina también gusta mucho; los raviolis de txangurro con salsa de vermut y cítricos; o el escalope de María Luisa, que es la receta de mi madre que la seguimos haciendo como ella con ternera Avileña. Es un fijo de la carta. Es una receta tradicional que hemos mantenido”. ¿Más cosas? “Los tomatitos marinados en jengibre, espinacas, queso artesano y vinagreta de arándanos; la ensalada de quinoa roja con verduras encurtidas y fruta especiada; las alcachofas confitadas en arbequina; el tiradito de corvina con cítricos y salsa de ají amarillo”. Sin olvidarnos de “los canelones de hoja de acelga con vegetales y frutos secos o el Poké de atún marinado, arroz de algas, verduras y ají amarillo”.  La bodega en MAMA CAMPO también es coherente con el proyecto: “Nuestros vinos tienen el sello de ecológicos y en su caso de viticultura sostenible. Nos importa mucho que todo tenga una razón de ser”. A pocos metros del espacio inicial -en la Plaza de Olavide– encontramos la cantina de MAMA CAMPO. “Nuestra idea es similar. Pero en formato taberna con raciones, menú del día, desayunos. Todo ecológico y de calidad”. En la cantina la carta también nos conduce a elaboraciones muy atractivas y deliciosas: “Platos como la ensaladilla rusa al estilo Zahara; las patatas amilhojadas con salsa brava casera; las croquetas cremosas; los mejillones en salsa roja o las tiras de escalopines son algunas de las propuestas que gustan mucho”. Un proyecto -en definitiva- donde el equilibrio tiene un papel esencial.

 

ARMONÍA Y PLENITUD

La decoración de MAMA CAMPO también guarda una preciosa armonía con la propuesta gastronómica. “El interiorismo es de Manolo Yllera -hermano de David- es un fotógrafo de una larga trayectoria que se ha involucrado en este proyecto con una decoración pensada con maderas sostenibles, sacos de café, plásticos reciclados. Es un ejemplo de bioconstrucción. Manolo ha coordinado la colaboración de decenas de artistas que han aportado piezas y sugerencias siempre desde materiales recuperados, reciclajes y sostenibles”. Y es que en MAMA CAMPO todo es ecológico “incluida la vajilla”. Preguntamos por el nombre: “Le dimos muchas vueltas. Hasta que al final nos quedamos con MAMA CAMPO. Tiene doble significado: queríamos trasmitir el concepto de la cocina de la madre y también como expresión ¡toma campo! Además nos gustaba porque no necesita traducción”. MAMA CAMPO sigue crecido “Tenemos catering todo ecológico y además comenzamos una expansión por aeropuertos. Ya estamos en Ibiza y pronto en la T-4 de Madrid”. MAMA CAMPO es esencia y coherencia; calidad y producto; entorno y cercanía. Un proyecto -de esos- que merecen la pena. Siempre con una cocina fina, sana y elegante.

 

GALERÍA

 

Fotografía cedida por MAMA CAMPO

 

MAMA CAMPO

Plaza de Olavide 

28104 MADRID

Phone: 914474138

Horario: 13:30 a 16:00/ 20:30 a 0:00/ Cerrado Domingo noche y lunes // Cantina : 9:00 a 0:00/ No cierra nunca

Precio: 30 euros/ Cantina 15 euros

www.mamacampo.es

 

 

 

 

 

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