Cada vez son más lo que lo piden de centeno. Los más clásicos optan por el de trigo y empieza a ser familiar el de maíz. Hay para todos los gustos. De nueces. Con pasas o aceitunas. De amapola o semillas. Hoy hablamos del pan. Ese producto que se ha convertido en una de las estrellas de nuestra despensa. Comprarlo en la panadería no es la única opción. Ahora también podemos elaborarlo en casa. Te contamos cómo.

 

CON LAS MANOS EN LA MASA

El pan de masa madre tiene un sabor mucho más intenso y auténtico. Por eso se ha convertido en el favorito de los amantes de las cosas bien hechas. Prepararlo en casa es muy fácil. Solo necesitamos masa madre, harina, agua y sal. Es importante tener un buen horno en el que lo vayamos a cocer. Echa un vistazo en www.servibar.net ¿Pero qué es la masa madre? Se trata de una levadura natural. Un fermento de agua y harina integral. Esta mezcla se prepara durante 7 días, por lo que hace falta paciencia. El primer día mezclamos harina y agua a temperatura ambiente (mejor si es mineral). Mezclamos la misma cantidad de agua que de harina y una vez que tengamos una mezcla homogénea, la dejamos reposar en un recipiente de cristal o plástico tapado en un lugar oscuro y seco. En los próximos días, añadimos medio vaso de harina y agua. Al tercer o cuarto día veremos que la masa madre ya está viva. Lo notaremos porque tiene burbujas. Además, su olor empieza a cambiar y se vuelve agrio. Seguiremos con el proceso hasta el 7º día. Y nuestra masa estará lista para preparar un pan delicioso.

 

UN OBRADOR EN CASA

Ahora podemos elaborar nuestro primer pan. Solo necesitamos harina, agua, sal, y por supuesto la masa madre, es decir, nuestra levadura natural. Se recomienda utilizar una harina de trigo panadera que no sea integral. Espolvoreamos con harina una superficie amplia y lisa. A continuación, mezclamos los ingredientes y empezamos a amasar. Hay que tener en cuenta que el resultado será mucho mejor si no añadimos más harina de la cantidad utilizada en un principio. Para un amasado perfecto, hay que rodar la masa (podemos ayudarnos de un amasador) y plegarla una y otra vez. Sabremos que está lista cuando no nos manche las manos. Haremos entonces una bola y la dejaremos fermentar cubierta con un trapo de tela o papel film dentro de un bol que mojaremos con un poco de aceite de oliva.

 

LISTO PARA HORNEAR

Esperaremos una hora. Transcurrido ese tiempo, volvemos a trabajar el pan en la superficie y a darle forma. Para ello, lo aplastamos y luego lo cerramos en 4 partes como si fuera un hatillo. Le damos la vuelta y lo dejamos fermentar de nuevo tapado sobre una superficie espolvoreada con harina. Necesitaremos media hora de reposo. Mientras tanto, precalentamos el horno a 250 ºC. Una vez transcurrido el tiempo de fermentación y cuando el horno esté caliente, metemos la hogaza y lo cocemos durante 30 minutos. El resultado, un pan 100% artesano lleno de sabor y con propiedades beneficiosas para el organismo.

Cantidades para la receta:

500 g de harina

300 ml de agua

10 g de masa madre

10 g de sal

 

Fotografía archivo de Ceviche de Sandía

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