PEPITA & GRANO es un espacio repleto de magia. Desde el primer momento al recorrer con la vista cada una de las posibilidades que ofrece, ejerce una fuerza especial de atracción hacia el cliente. Se vive un perfecto equilibrio. Tiene toda la identidad de una tienda a granel como las de antaño donde conviven los productos tradicionales con los más exóticos. Y al mismo tiempo propone un conocimiento exacto de centenares de propuestas que ofrecen: superalimentos, bayas, sales con sabor a huevo, arroz rosa y cientos de especias y semillas. Sabores y olores de medio mundo que confieren a PEPITA & GRANO un ambiente muy viajero. Aquí se respira calidad. Se respira slowfood. Una vuelta a las raíces que encandila desde el primer momento. 

 

UN VIAJE QUE LO CAMBIA TODO

Cristina Sánchez Moraleda y Gustavo Moreta ya no conciben sus vidas sin PEPITA & GRANO. Un viaje cambió todo para siempre. A la vuelta, un café y una servilleta en la que ganaron los pros a los contras, fueron más que suficientes para apostar por un proyecto en el que hay mucho corazón. En este espacio de sabores, colores y olores, ella recuerda en voz alta aquel momento: “Yo trabajaba en el Consorcio de Transportes. Gustavo es arquitecto. Hace tres años, durante un viaje a Barcelona descubrimos CASA PERRIS. Una tienda a granel que funciona desde 1944. Cuando entré me quedé prendada de ella, así que a la vuelta nos sentamos en la plaza de Olavide a tomar un café y en una servilleta hicimos números. Escribimos pros y contras y decidimos comenzar esta aventura. Yo dejé mi trabajo y en cinco meses abrimos. Era noviembre de 2014. Entonces ofrecíamos 180 productos,  ¡Ahora más de 500!” Cristina es una defensora de este concepto que se está recuperando poco a poco: “Nosotros nos diferenciamos en que conocemos el producto a la perfección, por lo que damos una atención muy personalizada”. Todas las semanas, PEPITA & GRANO ofrece nuevas variedades. El resultado es una despensa  riquísima: “Desde algas deshidratadas a superalimentos; como maca, guaraná, el antioxidante Açai, spirulina, urucum, chía, lúcuma, guanábana, camu camu, semillas de cáñamo o kuzu. También ofrecemos bayas de timmur, pimienta de Jamaica, de Sichuán, de la Pasión o de Ganshu”. Deliciosas también las pastas: “Son todas ecológicas y vienen de Francia y Galicia. Por supuesto, son artesanales. Debemos probar la de garbanzos, guisantes, de lenteja roja o lenteja caviar. Se preparan en 3 minutos y están deliciosas”. Y ofrecen hasta 30 variedades de harina: “Las más demandadas son la de fuerza. Las de centeno y espelta también se venden mucho para hacer pan. Destacan la de castaña, de algarroba para postres, de coco, de quinoa, tritordeum y gofio canario”.

 

ARROZ ROSA CON EXTRACTO DE NARANJA

Indispensables las legumbres, como “las lentejas caviar de Salamanca, las judías negras, alubias moradas, pardinas o garbanzos. Vendemos alubias comunes como la pinta, y otras más especiales como la amarilla canaria o la Ganxet, que es maravillosa. El cliente reclama producto nacional y nosotros lo defendemos siempre que sea el mejor del mercado. Si no es así, salimos fuera a comprarlo, como ocurre con los guisantes argentinos y la lenteja roja de Canadá”. Y también los arroces. Hasta una veintena para elegir: “Tenemos arroz rosa; teñido con remolacha y extracto de naranja; el verde de Vietnam; el volcánico, único del mundo que se cultiva en seco; basmati ahumado, salvaje, con cúrcuma”. Los enormes sacos guardan también grano y cereales: “Además de trigo, cebada o centeno; tenemos freekeh, quinoa real, mijo, amaranto, copos de teff, kamut y canihua”. Y hasta 14 sales llegadas de todo el mundo: “Apostamos por las de Cádiz. Mi ciudad es tierra de salinas y tiene un producto 10, como la escama de sal con hierbabuena o la vikinga ahumada. También vienen de otros sitios; como el diamante de sal rosa del Himalaya con trozo de trufa; la ahumada con cebolla y cúrcuma; la sal rosa o la roja de Hawai que lleva arcilla y su sabor es muy particular. Entre mis favoritas la picante azul de Persia o la negra del Himalaya; que sabe a huevo duro porque es muy sulfurosa. Una tostada con aceite y una pizca de esta sal es una maravilla”. Por su parte, los aceites tienen su hueco junto a una selección de libros para llevar a casa: “De coco virgen, de Argán, de semillas de uva con trufa negra, de nuez y de sésamo”.

 

GUIAS FOODIE Y ALMENDRAS CON VIOLETA

Junto a estos alimentos, las Guías foodies. Unos manuales que explican los orígenes y claves de cada uno de ellos. “En estas guías contamos que las bayas de la Pasión combinan con pescado asado o que el camu camu es antioxidante”. Una guía imprescindible, ya que aquí los productos difíciles de encontrar se convierten en habituales: “Lemongrass, curry árabe, curry verde, Garam masala o curry madrás forman parte de lo cotidiano en PEPITA & GRANO”.  Para los más golosos, frutas deshidratadas y muy saludables: “Las ofrecemos con y sin azúcar. Papaya, piña, granada, plátano, fresas, mora, pera, orejones, mango, melón, arándanos o banana, son algunas de las que hay en la tienda.” Y por supuesto, la sección de chocolates y azúcares que es uno de los rincones favoritos: “Cacao belga, vainilla pura molida, caviar de vainilla, ágabe y tres tipos de azúcar: de coco, con jengibre y nuestra panela colombiana. No he encontrado otra igual”. Irresistibles también los frutos secos gourmet: “Tostados artesanalmente con pimentón y sal. Por encima llevan una capa de azúcar. Entre los favoritos el anacardo con limón, el pistacho con naranja, la almendra con violeta y la avellana con fresa. Vienen de la FINCA LA ROSALA; ¡Exquisitos!” Un sinfín de productos que se pueden compartir: “Preparamos cestas de regalo a la carta”. Combinaciones de sabor, color y aroma que sorprenden siempre.

 

COMPRAS CON MUCHO ENCANTO

PEPITA & GRANO es una vuelta a los orígenes. “A las abuelas les gusta comprar como antaño. Y las generaciones posteriores apuestan también por ello. Al principio vendíamos sobre todo productos exóticos. Poco a poco empezaron a abastecerse para el día a día y eso nos gusta porque nos hemos convertido en la despensa del barrio”. Muy concienciados, “siempre que es posible,  contactamos directamente con el productor que cultiva su propio huerto. Ellos son quienes traen sus productos personalmente”. También defienden la compra sostenible. “Invitamos a los clientes a traer sus tarros vacíos y que los rellenen aquí. Hacemos un descuento de 20 céntimos por cada envase. Los hay que vienen con tarros de cristal, bolsas de tela, o reciclada.  Y hemos puesto en marcha nuestro particular alquiler de botes para aquellos que no puedan traerlos. Les cobramos 1 euro y cuando lo entregan les devolvemos su dinero, como hacíamos antiguamente con los envases”. PEPITA & GRANO piensa en aquellos que tienen poco tiempo: “Pueden hacer sus pedidos por whastsapp, porque no siempre apetece salir de casa y no siempre se tiene tiempo. Dentro del barrio los repartos son gratis”. No es de extrañar que estén en plena ebullición. “Hemos crecido de una forma muy rápida. Queremos que se extienda la filosofía del negocio. Por eso tenemos asociados, que no franquicias. Cada uno de ellos tiene su gestión propia. El año pasado abrimos en Ponferrada y mi hermana empezó con una tienda en Florencia. En Madrid hay otras dos; en Retiro y Madrid Río. Y tenemos pensadas nuevas aperturas en Valencia y Donosti”.

 

ABRE. PRUEBA. HUELE. SABOREA

PEPITA  & GRANO no es solo una tienda. Aquí también se imparten talleres saludables: “Ofrecemos talleres nutricionales junto a nuestra nutricionista Vanessa Aguirre, de ZUA ALIMENTACIÓN SALUDABLE. También tenemos talleres de elaboración de pan y repostería sana”. Incluso cuentan con su propio recetario, repartido por todo este espacio: “Mi tiempo libre lo dedico a cocinar y a probar los productos, así que la mayoría de las recetas que podéis ver son mías. También incorporo propuestas de nuestras clientas al recetario. Tiene tanto éxito que estamos pensando en sacar un libro de recetas”. En el día a día, Cristina no está sola. La acompaña Toñi, que atiende a cada cliente como esa amiga que da siempre los mejores consejos. Juntas forman un tándem perfecto: “Cuando el cliente viene la primera vez, le digo: abre lo que quieras, prueba lo que te apetezca y huele lo que te plazca. Es la mejor manera de conocernos”. Y así lo hacen, por lo que PEPITA & GRANO se convierte en un espacio que invita a quedarse durante horas: “La decoración es nuestra. Los muebles en los que descansan los sacos de harinas, arroces o legumbres están elaborados con palets. También las baldas en las que se apoyan cientos de tarros. Cada bote es diferente al resto. Multitud de formas, colores y alturas que dan mucha personalidad al local”. Y mientras recorre la tienda, Cristina nos confiesa: “Tengo puesto aquí mi corazón”. Esto es amor. Amor puro. Amor incondicional hacia una forma de entender la vida. Hacia un producto honesto y sincero. Hacia las buenas costumbres.

 

GALERÍA

 

 

PEPITA & GRANO

Calle Santa Engracia, 77 28010 Madrid

Phone 810.52.56.01

Horario:

www.pepitaygrano.com

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