ASGAYA es el equilibrio perfecto. Una cocina de siempre con raíces asturianas y aires audaces. Recetas para disfrutar, compartir, saborear y hasta contemplar detenidamente. El Grupo ASGAYA apuesta por una cocina para los sentidos. Tradición renovada para degustar. Propuestas elaboradas con producto de temporada. Cada bocado -de este rincón asturiano- cautiva por su autenticidad. Todo es sincero.Todo es rotundo. Todo es sabor. Una cocina con matices diferentes que la convierten en una apuesta segura. ASGAYA es abundancia. Abundancia en la calidad, en las elaboraciones, en las recetas, en los sabores y en las sensaciones. Un espacio pensado para que la cocina se convierta siempre en una gran celebración de los sentidos. Intensidad y personalidad con identidad propia.

 

AUTENTICIDAD ASTURIANA

ASGAYA es Asturias y Madrid. Un corazón dividido entre dos tierras. Y una sola pasión: la gastronomía. En ASGAYA se perciben desde el primer momento esas raíces que hablan por sí solas, y que sienten tanto que hasta se saborean. ASGAYA tiene un nombre propio e imprescindible: Manuel Fernández, asturiano de nacimiento y madrileño de adopción. “Empecé en el oficio de la hostelería a los 18 años, en la sala y en el office de un pequeño hotel de montaña en Suiza. En Madrid trabajé en el restaurante de mis tíos hasta que en 1981 decidí independizarme y abrí Vigamar’s: una casa de comidas asturiana, enfocada al día a día y que aun sigue siendo un referente en la zona de Chamartín. También con la mirada puesta en mis raíces, en 2007, abrimos el Hórreo Asturiano, un concepto más cercano a la sidrería tradicional, con carnes a la parrilla”. Y de este bagaje que es la vida, nace ASGAYA. “Como en los otros locales, buscamos exponer los sabores de mi Pola de Allande natal desde un prisma mucho más moderno y sofisticado. Y es así, como la propuesta gastronómica de ASGAYA parte de la mejor materia prima, con pescados del Cantábrico y mariscos de las Rías gallegas, carnes de las cabañas del Norte, verduras de la huerta Navarra, quesos de Asturias, faba de granja o verdinas de Ardisana, entre otras. Expresamos estos productos de primera en platos renovados y elaboraciones precisas, que sorprenden en estética, sabor, textura y composición”. Sabores y esencias de una cocina elaborada con precisión, cariño y calidad.

 

ABUNDANCIA GASTRONÓMICA

ASGAYA significa abundancia en bable. Y eso se respira en el último proyecto de Manuel Fernández. Porque este es un lugar donde abundan las experiencias de calidad. Donde los platos asturianos cobran su sello personal. “El restaurante hace honor a su nombre, a través de raciones contundentes, de un servicio generoso y atento a los detalles. Pero sobre todo es un homenaje al producto, al refinamiento y al sabor, con algunos guiños a los orígenes de su autor”.  Una carta con la mirada puesta en la tradición asturiana y el alma en la vanguardia. “Concebimos ASGAYA como la evolución y revolución de la cocina asturiana y norteña. Ofrecemos una cocina de esa que cuesta encontrar, con sabores de toda la vida que en ocasiones a nuestro paladar le cuesta recordar, pero con recetas renovadas”.  Platos que son una experiencia sublime para los sentidos,  “como la lasaña de centolla cremosa con verduras sobre crema de andariques; sardinas ahumadas con hierbas silvestres sobre hogaza o las vieiras a la plancha con crema de guisante y toque de limón. Una oferta con especial cariño por el detalle que muestra el buen hacer de esta cocina, que completa su oferta con platos de cuchara de toda la vida, como la fabada asturiana”.

 

TRADICIÓN DE PRIMERA

ASGAYA es tradición. Recetas de siempre. Recuerdos de antaño que inundan el paladar, como las verdinas: “Las elaboramos como se preparan en Cudillero: estofadas con pixines, almejas y sepia. Recomendamos también la fabada, debidamente aligerada pero con todo el sabor de un complejo y trabajado fondo y la textura mantecosa del guiso tradicional. También otros clásicos como el pixín con salsa de oricios o el cachopo al estilo Allande, elaborado aquí con un solomillo de primera”. Cada propuesta resulta un equilibrio perfecto entre el sabor y el producto. “La materia prima es la base de nuestra carta. Deliciosa la ensalada de tomates con pimientos asados y ventresca de bonito o las croquetas, blanditas como las de la abuela. Sorprende el bombón de Cabrales con manzana caramelizada; los tallarines de sepia con cuscús y tierra de pericos; los huevos rotos al Cabrales sobre crujiente de fariñes; el buey con shitake o el arroz cremoso con auténtico pitu de Caleya; un pollo de corral alimentado con verduras, semillas y cereales que es todo un clásico en Asturias”.

 

ELEGANCIA EN LAS TEXTURAS

Para maridar estas sugerencias, la bodega resulta elegante y muy cuidada con más de 100 referencias para disfrutar. “No faltan vinos de Ribera del Duero, Rioja, Rueda, Somontano, Madrid, Toro, Galicia, Navarra, Cava y el Priorat entre los nacionales y referencias de Burdeos, Borgoña, Oporto y Champagne entre los foráneos. Una selección que recoge desde la complejidad de los clásicos de renombre hasta la modernidad de los vinos más actuales. Una carta viva que añade continuamente novedosas etiquetas que casan a la perfección con nuestra cocina”. También los postres nos llevan hasta esa tierra donde la gastronomía es parte de su bandera. “En esta parte, también continuamos con la filosofía del local. Sobresalen por igual propuestas de regusto casero, como el arroz con leche requemado, la tarta fina de manzana o los frisuelos con crema de arroz; y creaciones más de vanguardia como la sopa de frutos rojos con espuma de queso y helado de yogur”.

 

UN ESPACIO ACOGEDOR

Todo en una puesta de escena cálida que invita a sobremesas en un ambiente familiar. “El restaurante conjuga calidez y sensación de serenidad. Un ambiente de lujo, a la altura de la cocina de empaque. Una decoración moderna pero alejada de modas en la que destacan las paredes de piedra caliza de la India, las columnas de pan de oro, las lámparas de Años Luz, los botelleros y paneles retroiluminados que representan paisajes asturianos difuminados y, muy especialmente, el gran mural de madera de castaño compuesto por más de 2.000 piezas talladas artesanalmente que preside la sala”. Para los que prefieran picar algo en un ambiente distendido,  “tenemos la zona de barra en la que funciona una carta de picoteo entre servicios. Un lugar para estar y disfrutar de lo mejor de la gastronomía de raíces asturianas en un espacio más informal. Y para los que lo prefieran, nuestra terraza cubierta, de 100 metros cuadrados para disfrutar tanto en verano como en invierno. Es todo un reclamo”. La palabra ASGAYA encuentra en este espacio una nueva definición: “abundancia y excelencia gastronómica”. ASGAYA es Asturias, es cocina, es autenticidad.

 

GALERÍA

 

 

Fotografía cedida por ASGAYA

ASGAYA

Doctor Fleming nº52.

28036 MADRID

Phone: 91 353 05 87 / 648 697 842

Horario: todos los días de 13:30 a 17:00 h. y de 20:30 a 1:00 h.

Precio medio: 35 euros

www.restauranteasgaya.com

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